Xibalba

Por Dennis Tedlock y Enrique Sam Colop.


El nombre de Xibalba viene de la misma raíz que xibij “asustar” (compárese con xubunel y su variante subunel, “espanto, fantasma”); la ba final podría venir de bal “lugar de” o podría ser reduplicativo. En términos de reconocimiento terrestre, así se le llama al inframundo, contrastado con la “cara de la tierra” (uwach ulew), pero en términos celestiales, podría designar un mundo más allá del cielo visible. En yucateco, tal nombre sobrevive como sinónimo de “demonio” (Cordemex); mientras en k’iche’ aún es el nombre del inframundo, que ha de ser dicho con precaución. Son doce los señores de este lugar, con oficios asignados en pares. 

En paréntesis, el número de página en la que se encuentra la línea citada en el Popol Wuj. (enlace directo)

Ajal (62): Ajal es “demonio”, según traducción de Dennis Tedlock y nota que es un término que ocurre únicamente en k’iche’, en nombres compuestos de “demonios” (Ximenez) como veremos más adelante. En chol, ajal es un término general para “espíritu maligno”.

Jun Kame y Wuqub Kame (62): estos nombres suelen ser traducidos como “Supremo Muerto” en versiones infantiles y en la ortografía de las versiones basadas en Adrián Recinos como Hun Camé y Vucub Camé. Kame es uno de los nombres de los veinte días del calendario adivinatorio; comparte la misma raíz con formas tales como kamel, “persona fallecida”, pero no es el término común para “muerte” (éste sería kamik o kamikal); Jun es “uno” y Wuqub “siete”. Jun Kame y Wuqub Kame son tratados en la narrativa como dos personas, al igual que Jun y Wuqub Junajpu, pero sus nombres muestran que representan todos los trece días posibles con el nombre Muerte.

Xik’iri Pat y Kuchuma Kik’ (62):  Estos nombres por contexto, pueden derivarse de Xikik’ ri upatan que, literalmente, quiere decir “ensangrentar es su oficio”. Un apócope de esta expresión sería Xikik’ ri patan -> Xiki ri pat. Este nombre es paralelo a Kuchuma Kik’. Tedlock los traduce como “arrancador de costras” y “recolector de sangre”, respectivamente. Son traducidos así para combinar mutuamente y con la nota aclaratoria hecha por los autores. En q’eqchi’, xik’i tiene que ver con resbalarse y deslizarse, mientras pat es “costra” (Haeserijn). Kuchu– es “reunir, unir” en k’iche’ (Ximénez) y kaqchikel (de Coto), mientras kik’ es “sangre”. Pero estos podrían ser versiones quicheanas de los nombres del personaje de tierras bajas llamado Dios L por los iconógrafos, quien es representado como un dios del inframundo por el búho que a veces se sienta en su sombrero y como mercader por la carga que a veces lleva en su espalda (Taube 1992:79-88). En ch’ol, pat es “espalda”, mientras kuch es “carga” y kuchu– es “cargar” (Josserand y Hopkins 1988).

©Justin Kerr K9279. Plato. Dios L, como mercader del Dios M. Nótese el ave sobre el tocado.

tenían como oficio enfermar la sangre de la gente” (62): Literalmente se dice: “la sangre que enferma a la gente” (ri kik’ chu yabij wi winaq) en el texto k’iche’. Dennis Tedlock lo traduce como “to draw blood from people.” Andrés Xiloj comentó: ‘cuando hay lucha, cuando la gente empieza a pelear, ellos se golpean unos a los otros. La sangre sale y Xibalba recibe esta sangre. Vemos que cae, pero cae en los frascos de los malvados. Es como su comida.’

tenían el oficio de hinchar a las personas, hacerles brotar pus de sus piernas, ponerles amarillenta la cara; lo que se llama ictericia.” (63): Los nombres de Ajal Puj y Ajal Q’ana se derivan de puj, “pus”; q’ana, “amarillo”. Este pasaje podría referirse no solo a la hepatitis sino a la fiebre amarilla (si ésta alguna vez estuvo presente en tiempos precolombinos), cuyos síntomas incluyen ictericia. La pus en las piernas serían las llagas extendidas por todo el sistema linfático. “Ictericia” se traduce q’anil, literalmente “amarillez”.

La ocupación de éstos era enflaquecer a la gente, hasta que los volvían sólo huesos, sólo calaveras. Cuando se morían sólo el esqueleto se recogía.” (63): La primera de estas enfermedades es siyaj baq, en la cual la primera palabra podría ser una forma de siy “estirado/extendido” (Ximenez), y la segunda es “hueso”; de Basseta provee siyaj baq como “esqueleto” y siyaj baqil como el nombre de una enfermedad no especificada; Maynard y Xec proveen baqil, literalmente “huesudo”, como “delgado, débil”. El segundo padecimiento es xupan “hidropesía” (de Varea y de Guzmán), mejor conocido hoy como edema, hinchazón causada por el exceso de fluidos en los tejidos o cavidades del cuerpo.

De acuerdo con Andrés Xiloj, los chamanes contemporáneos llamados ajmesa “el de la mesa”, a veces hacen el mal y practican un ritual llamado chaqij mesa, “mesa seca”, en el cual piden a Xibalbá causar demacración. ‘Ellos ponen huesos en el cuerpo de una persona por medio de rezos, para secarlo completamente. Ellos ponen un cráneo en el cuerpo de una persona y secan el cuerpo completo.” El mencionó un caso reciente en Momostenango en el cual un hombre fue llevado al juzgado porque “había cráneos y huesos de los brazos y piernas en el lugar donde este hombre quemaba sus ofrendas. Era por medio de estas cosas que el jodía a la gente.” El edema es causado por un ritual separado llamado rax mesa, “súbita (o verde, fresca, fuerte) mesa”. Xiloj prosiguió, “esto también es hecho con huesos. Ellos ponen un hueso en el agua o donde quiera que lo pongan y este mismo hueso es puesto en el cuerpo de la persona, quien entonces se hincha completamente. Es como una inyección, pero el mal está dentro de este hueso. El momento que se pone en el cuerpo, el mal cae sobre uno.’

su oficio era encontrarse de repente con la gente…” (64): El verbo acá es k’ulwachij, el cual de Varea lo traduce como “encontrar a alguien de improviso”. Para Andrés Xiloj, esto expresa lo que ocurre en ciertos tipos de sueño: ‘cuando uno está en la cama, no durmiendo aún… entonces viene la aparición, así representada. Una persona viene justo a tocarlo a uno, uno siente que vienen directamente a tocarlo a uno, pero uno no puede ni moverse ni gritar.’ Esto es lo que los investigadores del sueño llaman “alucinación hipnagógica” (B. Tedlock 1987:116)

Su oficio era encontrarse de repente con la gente, provocando enemistad… (64): El nombre literal de estos señores son Ajal Mes como “espíritu de la basura” y Ajal Toq’ob como “espíritu apuñalador”. Sin embargo y por contexto, Ajal Mes equivale a causante de desgracia por provocar enemistad. La palabra clave en el texto k’iche’ es tza que es sinónimo de labal y quiere decir “enemistad” o “guerra” (de Basseta) respectivamente; en q’eqchi’ el término tza quiere decir “demonio” (PLFM). En el texto k’iche’ se dice tza mes, que tiene un significado literal de “enemistad de basura”, es decir enemistad surgida de la nada y que trae como consecuencia la muerte. De acuerdo con Andrés Xiloj, la mejor forma de mantener fuera de la casa de uno a los enviados de Xibalbá es mantener el lugar bien barrido y no permitir que se acumule la basura.

Su oficio era causar la muerte de la gente en los caminos, muerte súbita se llama… (64): Esta aflicción es rax kamikal. Según Andrés Xiloj, es como el edema al ser causado por las prácticas que están bajo la dirección de rax mesa: ‘Ellos llegan a asustarlo a uno en el camino, y ahora uno no llega a la casa. De repente, uno podría caer en una zanja, rax kamikal. Como lo dice aquí en el Popol Wuj, llegaba la sangre a sus bocas, como si uno tuviese neumonía; de repente uno empieza a vomitar sangre y uno muere en el instante. Es un asunto de rax mesa. Ellos ponen un hueso en el pulmón y se arruina instantáneamente. Uno empieza a vomitar pura sangre. Ellos llevan sus materiales en sus hombros, como dice aquí así cada quien con su oficio y su responsabilidad. Cuando se les encuentra en el camino, pueden matarlo a uno. Pero no es el ajmesa directamente, sino su nawal [espíritu] o win [hombre animal].’ Xik y Patan, los señores de Xibalba responsables de esta forma de muerte, tienen un equivalente de tierras bajas conocido por los iconógrafos como Dios Q (Taube 1992:105-107), que ataca al Dios M (un mercader) en un camino en el códice de Madrid (50a, 54c).

Códice de Madrid, versión de Bourbourg y Rosny, página 50. Muestra al Dios Q (izquierda) atacando al Dios M (comerciante) en un camino (éste marcado por las huellas de pies).

Códice de Madrid, versión de Bourbourg y Rosny, página 50. Muestra al Dios Q (izquierda) atacando al Dios M (comerciante) en un camino (éste marcado por las huellas de pies).

En una traducción literal del texto k’iche’ xa jujun chi patan /kitetela’on, esto quiere decir: “cada quien con su mecapal, con su carga al hombro”, lo que equivale a cada quien con su oficio y responsabilidad. La palabra patan también puede significar “oficio” o “mecapal”. El texto k’iche’ sugiere aquí el segundo significado, no solo porque el mecapal oprime la frente de quien lleva una carga; sino porque en el mismo texto existe un paralelismo entre patan como mecapal y kitetela’ como derivado de telej “cargar”.

Coffee Co-Ops in Tucuru James A. Rodríguez / MiMundo.org

FIGURAS DE PERSONAS QUE CARGAN CON MECAPAL, 1000-800 a.C., Museo Amparo, Puebla, México.


se originó un calambre de risa que llegó a sus corazones (69): kumatz o “serpiente” es un término para varios tipos de calambres (B Tedlock 1992:54, 56). En relación al caso presente de kumatz, Andrés Xiloj comentó: ‘hay gente que empieza a hacer alboroto cuando uno pasa, ellos se mueren de la risa. Esto es porque los de Xibalba están entre ellos; es como si se les hubiese ordenado hacer esto. Esto es una obra de Xibalba, y de esto está hablando el Popol Wuj. A la gente le da un kumatz aquí en el pecho [e indica una diagonal a través de su tórax, de un hombro a la cadera opuesta] por haberse reído tan duro. Ahora uno no puede aguantar reírse por el dolor del kumatz; ahora no lo deja respirar a uno. Podríamos salir a la calle ahora mismo, podría haber un grupo de gente allí. Podrían empezar a armar alboroto, matándose de la risa y nosotros no podríamos oír ni entender de qué se estaban riendo. Pero los de Xibalba si sabrían lo que estaban diciendo’.

Bibliografía

Aulie, H. Wilbur y Aulie, Evelyn H.
1978                   Diccionario ch’ol-español, español-ch’ol. México: Instituto Lingüístico de Verano.

Barrera Vásquez, Alfredo
1980                  Diccionario maya cordemex, maya-español, español-maya. Mérida: Ediciones Cordemex.

Coto, Thomas de
1983                   Vocabulario de la lengua Cakchiquel. Editado por René Acuña. México: Universidad Nacional Autónoma de México.

Guzmán, Pantaleón de
1984                   Compendio de nombres en lengua caqchiquel. Edición de René Acuña. México: Instituto de Investigaciones Filológicas. Universidad Nacional Autónoma de México.

Haeserijn V., Esteban
1979                   Diccionario K’ekchi’ – Español. Guatemala: Piedra Santa Editores.

Josserand, J. Kathryn y Hopkins, Nicholas A.
1988                   “Chol (Mayan) Dictionary Database”. Final Performance Report to the National Endowment for the Humanities. Photocopy.

Maynard, Gail y Xec, Patricio
1954                   Diccionario Preliminar del Idioma Quiché. Guatemala. Copia mimeográfica.

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1999                   Popol Wuj: Versión Poética K’iche’. Guatemala: Cholsamaj-GTZ.
2011                   Popol Wuj. Guatemala: F&G Editores

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Taube, Karl
1992                   The Major Gods of Ancient Yucatán. Studies in Pre-Columbian Art and Archaeology 32. Washington, D.C.: Dumbarton Oaks.

Tedlock, Barbara
1987       Dreaming: Anthropological and Psycologial Interpretations. Cambridge: Cambridge University Press.
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Tedlock, Dennis
1996                   Popol Vuh: The Definitive Edition of the Mayan Book of the Dawn of Life and the Glories of Gods and Kings. Edición revisada y expandida. A Touchstone Book. Simon & Schuster, Inc.

Varea, Francisco de
sf                     “Calepino en lengua cakchiqvel” Paleografía por William Gates. (1929) In the Gates Collection, Birgham Young University Library, Provo, Utah.

Ximénez, Francisco.
1967.             Escolios a las historias del origen de los indios. Publicación especial, No. 13. Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala.

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