Uqajik: El préstamo de las fuerzas naturales

“se echó”: Esto es uqajik, un término que don Andrés Xiloj (QEPD), como contador de los días (ajq’ij), reconoció inmediatamente. Cuando los contadores de días modernos recitan la oración de apertura para una costumbre, invocando relámpagos lejanos, nubes, neblinas y brisas húmedas del mundo, se dice que están “prestando” estas fuerzas desde los mismos días, cada uno de los cuales es gobernado por un señor (ajaw), y por las montañas del mundo, cada uno de las cuales tiene su espíritu familiar o nahual (B. Tedlock 1992:155, 157, 162).

Ixmukane y Xpiyakok no son tan modestos como ése contador de días humano en su propio préstamo de rayos, humedad y corrientes de aire: su nombre es Uk’u’x Kaj (traducido como Corazón del Cielo), cuyo aspecto eléctrico se manifiesta en última instancia no como un relámpago lejano que parpadea silenciosamente sino como rayos cercanos, y quien es conocido como Juraqan (Huracán), el portador de lluvias y vientos de proporciones capaces de destruir el mundo.

Fuerzas meteorológicas, grandes o pequeñas, sirven para conectar el cosmos, tanto temporalmente como espacialmente con la escena microcósmica del conteo de días (comúnmente llamada costumbre), transmitiendo información sobre lugares o tiempos lejanos, a través del conteo de días y a través de sensaciones relámpago que ocurren en varias partes del mismo cuerpo del contador de días (ajq’ij). No es que sean energías místicas o conexión con el nahual, como afirman tantos pseudoacadémicos y pseudolíderes de la actualidad.


Nota:

La persona capacitada para contar el tiempo según este calendario sagrado de 260 días se llama ajq’ij en k’iche’. La definición aceptada de esta palabra es ’sacerdote maya’ (Ajpacaja Tum y otros 1996:7) pero literalmente significa ’persona cuyo oficio son los días’ o sea contador del tiempo (como el equivalente yukateko jmeen o ah k’iin) (en esta traducción se aceptan como sinónimos las tres expresiones ajq’ij, contador del tiempo y sacerdote maya).

B. Tedlock (1992)

A la palabra nawal o nagual, se le han asignado varios significados en la documentación antropológica. Lo más frecuentes son ‘compañero’ o ‘espíritu guardián’ y ‘brujo transformador’. Para un reseña excelente de varias definiciones de nawal, véase Saler (1964).


Bibliografía

Ajcapaja Tum, Pedro Florentino y otros.
1996.   Diccionario del idioma k’iche’. Antigua: Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín.

Sam Colop, Enrique
1999.    Popol Wuj: Versión Poética K’iche’. Guatemala: GTZ-Pembi.
2011     Popol Wuj. Guatemala: F&G Editores.

Saler, Benson
1964      “Nagual. Witch, and Sorcerer in a Quiché Village.” Ethnology 3:305-28

Tedlock, Barbara
1992      Time and Highland Maya. Revised edition. Albuquerque: University of New Mexico Press.

Tedlock, Dennis
1996       Popol Vuh: The Definitive Edition of the Mayan Book of the Dawn of Life and the Glories of Gods and Kings. Edición revisada y expandida. A Touchstone Book. Simon & Schuster, Inc.

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¡Utz ulib'al alaq!

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