Huracán

Huracán


La palabra huracán, usada en el Atlántico norte y Pacífico noreste, se deriva de la palabra huracán para el dios de las tormentas caribe/taíno Juracán. Los estudiosos creen que este dios se deriva por lo menos parcialmente del dios creador maya Huracán. Los mayas creían que Huracán creó la tierra firme de las aguas turbulentas. El dios también fue acreditado con la posterior destrucción de “la gente de madera”, los precursores de la “gente de maíz” con una inmensa tormenta e inundaciones.121 122 Huracán también es la fuente de la palabra orcan, otra palabra para una tormenta de viento europea particularmente fuerte.122

Entrada en Wikipedia inglesa sobre Ciclón tropical

Fuentes citadas:
121 Atlantic Oceanographic and Meteorological Laboratory, Hurricane Research Division. “Frequently Asked Questions: What is the origin of the word “hurricane”?”. National Oceanic and Atmospheric Administration.
122 Read, Kay Almere; Jason González (2000). Handbook of Mesoamerican Mythology. Oxford: ABC-CLIO. p. 200. ISBN 1-85109-340-0.


Huracán, quien causa una tormenta cataclísmica al final del primer capítulo del Popol Wuj, en las líneas de la recreación de la creación es llamado por el epíteto juraqan, contraído de jun raqan, “una pierna”. En el capítulo 4, tomará la forma de Tojil, la deidad patrona de los gobernantes k’iche’, parándose en una pierna para hacer fuego y que se envuelve a sí mismo en nubes y lluvias.

Su contraparte en las tierras bajas, diversamente llamado Dios K, GII o “el cetro maniquí” por los iconógrafos, a veces toma la forma de un hacha en llamas o lanza rayos, con la cabeza del hacha saliendo de un espejo de obsidiana en su frente y el mango tomando el lugar de una de sus piernas o sirviendo como su única pierna. En algunos casos, los artistas representaron la capacidad de hacer fuego de este dios, por medio de un juego de palabras para la obsidiana (tah), sustituyendo una antorcha (tah) por la hoja del hacha (Schele and Miller 1986:49).

Tah. Ilustración de Schele and Miller 1986:49.

Sin embargo, tal juego de palabras no es posible en náhuatl, lo cual sugiere que el nombre náhuatl Tezcatlipoca, cuyo significado es “espejo humeante”, podría tener una imagen maya detrás. Como dios, Tezcatlipoca es de una sola pierna y causante de huracanes (Hunt 1977:241-42).

Tezcatlipoca una de las deidades descritas en el Códice Borgia. Obsérvese cómo éste dios tiene una sola pierna “útil”.

En una historia contada a través de la Sierra Popoluca por los hablantes de un idioma mixe-zoque en el este de Veracruz, un dios se fractura una pierna después de caer de una gran altura. (Foster 1945:194)

Por todo el caribe y por la costa norte de Suramérica, entre los pueblos Caribe y Arawako, hay un dios de los huracanes cuyos nombres son cognados con juraqan y quien también tiene una sola pierna en las Guayanas (Lehmann-Nitsche 1924-25). En cuanto a la palabra “huracán”, la cual llegó al español, los compiladores de diccionarios y filólogos favorecen un origen taíno (arawako) en lugar de un origen maya, pero la palabra taína pudo haber venido de una fuente maya. Para evidencia de contacto maya con pueblos caribeños, véase Roys 1967:162.

Uk’u’x Kaj llamado Jun Raqan
Kaqulja Jun Raqan, el primero
El segundo es Ch’ipi Kaqulja y
El tercero Raxa Kaqulja.
Eran tres, pues, las manifestaciones de Uk’u’x Kaj.

Popol Wuj, capítulo primero.

El término en idioma k’iche’ para rayo es kaqulja, refiriéndose a la luz del relámpago (con el trueno acompañante), y es contrastado con koyopa, refiriéndose a la luz, pero sin sonido o relámpago visto a la distancia sin sonido. Rayo es una añadidura apropiada al nombre Huracán (o juraqan) no solo porque los huracanes traen tormentas violentas, sino también porque el relámpago que golpea el suelo es típicamente concentrado en un rayo principal.

Otro de los nombres de Juraqan, Tojil, originalmente significaba “trueno”. Los dioses de huracanes caribes y arawakos, también son dioses del rayo, aunque el dios de la Sierra Popoluca llamado Huracán tiene un acompañante llamado Trueno. En los nombres k’iche’ de los acompañantes tronadores de Juraqan, “Rayo más joven” es la traducción de ch’ipi, escrito [chipa] en las primeras páginas del manuscrito, pero [chipi] en las demás páginas, significando “el más joven (o el más pequeño de los hijos)”, mientras “Rayo hermoso” es traducción de raxa, “verde, crudo, fresco, hermoso”, éste último por contexto debido a la hermosura de su contraparte envueltos en plumas de quetzal en el mar reposado.

Estos dos nombres no solo se refieren a las luces de los relámpagos, sino también a las fulguritas, piedras vidriosas formadas por los relámpagos en suelo arenoso. Esto es evidente a partir de las entradas para “rayo” y “relámpago” en el vocabulario de de Coto, en donde ruch’ipil kaqolajay es “el niño diminuto del rayo”, runaq’ rupub’ kaqolajay es “el tiro (bolita) de la cerbatana del rayo” y ambas expresiones se refieren a “una piedra pequeña que se endurece en donde el relámpago cae al suelo”.

Ch’ipi kaqulja y Raxa kaqulja son las contrapartes k’iche’ de las deidades de tierras bajas llamadas Dios B o GI por los iconógrafos y llamados chak o rayo en textos jeroglíficos y alfabéticos; de hecho, el nombre raxa kaqulja tiene el mismo significado que el yukateko yaxal chak (Roys 1965:160). En imágenes de los periodos Clásico y Posclásico, los dioses chak empuñan hachas de relámpagos, las cuales a veces toman la forma del Dios K (Taube 1992:73)

Típico dios Chak sosteniendo una humeante hacha serpiente del dios K, nótese el humo que sale del filo, boca de serpiente y con la frente del mismo dios K. Dibujo de Taube 1992:74

Eran tres, pues, las manifestaciones de Uk’u’x Kaj.

Ibid.

Esto parece ser una alusión a la trinidad cristiana, pero no hay falta de trinidades entre los dioses mayas precolombinos. Está, por ejemplo, la llamada Triada de Palenque (Schele & Miller 1986:48-51), la cual recuerda a la triada k’iche’ de los rayos en que dos de sus miembros son Dios B y Dios K. Otra triada k’iche’, la cual podría ser la misma que la Triada de Rayo, consiste en las deidades patronas de tres de los linajes gobernantes k’iche’, quienes son repetidamente nombrados juntos, (comenzando en la cuarta parte), como Tojil, Awilix y Jaqawitz.

Tríada de Palenque es un trio de dioses GI, GII y GIII, celebrados como ancestros divinos por los ajaw de Palenque. Dibujo de Schele and Miller 1986:48.

En cuanto a Tojil, este nombre divino aparentemente se compone de Toj, uno de los veinte nombres de días del calendario adivinatorio de 260 días y de –il “tener la calidad de”. Toj es la partícula verbal para “pago” en ch’ol y k’iche’; y los adivinos contemporáneos k’iche’ dan su significado adivinatorio al decir tojonik, “uno paga”, al día llamado Toj. Otra etimología es sugerida en los Anales de los Kaqchikeles, en donde la gente k’iche’ (como adoradores de Tojil) se les da el epíteto de tojojil, “truenos” (Brinton 1885:82-83). En ch’ol, tojmel es “tronar” (el rayo) y tojokna es “la manera en que las nubes vienen”. Todos estos significados quedan bien para Tojil, un dios a quien se le debe una gran deuda de sacrificios y quien es capaz de ocultarse a sí mismo entre nubes y lluvias.


Bibliografía

Aulie, H. Wilbur y Aulie, Evelyn H.
1978                   Diccionario ch’ol-español, español-ch’ol. México: Instituto Lingüístico de Verano.

Brinton, Daniel G.
1885                   Annals of the Cakchiquels. Philadelphia: Library of Aboriginal Literature.

Coto, Thomas de
1983                   Vocabulario de la lengua Cakchiquel. Editado por René Acuña. México: Universidad Nacional Autónoma de México.

Foster, George M.
1947                   “Sierra Popoluca Folklore and Beliefs”. University of California Publications in American Archaeology and Ethnology 42, n. 2:175-249.

Hunt, Eva
1977                  The Transformation of the Hummingbird: Cultural Roots of a Zinacanteco Mythical Poem. Ithaca: Cornell University Press.

Josserand, J. Kathryn y Hopkins, Nicholas A.
1988                   “Chol (Mayan) Dictionary Database”. Final Performance Report to the National Endowment for the Humanities. Photocopy.

Lehmann-Nitsche, Robert.
1924-25           “La constelación de la Osa Mayor y su concepto como Huracán o dios de la tormenta en la esfera del Mar Caribe.” Revista del Museo de La Plata. 28:101-45

Roys, Ralph L.
1967                   The book of Chilam Balam of Chumayel. Norman: University of Oklahoma Press.

Sam Colop, Enrique
2011                   Popol Wuj. Guatemala: F&G Editores

Schele, Linda y Miller, Mary Ellen
1986                   The Blood of Kings: Dynasty and Ritual in Maya Art. Fort Worth: Kimbell Art Museum.

Taube, Karl
1992                   The Major Gods of Ancient Yucatán. Studies in Pre-Columbian Art and Archaeology 32. Washington, D.C.: Dumbarton Oaks.

Tedlock, Dennis
1996                   Popol Vuh: The Definitive Edition of the Mayan Book of the Dawn of Life and the Glories of Gods and Kings. Edición revisada y expandida. A Touchstone Book. Simon & Schuster, Inc.

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Un comentario en “Huracán

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