Xibalba

Por Dennis Tedlock y Enrique Sam Colop.


El nombre de Xibalba viene de la misma raíz que xibij “asustar” (compárese con xubunel y su variante subunel, “espanto, fantasma”); la ba final podría venir de bal “lugar de” o podría ser reduplicativo. En términos de reconocimiento terrestre, así se le llama al inframundo, contrastado con la “cara de la tierra” (uwach ulew), pero en términos celestiales, podría designar un mundo más allá del cielo visible. En yucateco, tal nombre sobrevive como sinónimo de “demonio” (Cordemex); mientras en k’iche’ aún es el nombre del inframundo, que ha de ser dicho con precaución. Son doce los señores de este lugar, con oficios asignados en pares.  Continúa leyendo Xibalba

Los mayas “menos estudiados” dan vida a la lengua*

Mujeres mayas en la cocina

En estos últimos días durante mi caminar en el Mayab escucho a sus diversos actores opinar sobre su idioma; algunos al hablarme de sus experiencias desde el ángulo académico intentan hablar un “maya puro” y usan conceptos tan antiguos y cuando lo hablan casi no los entienden por los mayahablantes actuales. Luego escucho a los niños, jóvenes y adultos “yo hablo la lengua maya, pero no sé escribirla y leerla”. Continúa leyendo Los mayas “menos estudiados” dan vida a la lengua*

Confesiones: Ak’abal

Mis abuelos del lado de mi madre tenían el cabello largo, lejanamente recuerdo al bisabuelo: su cabello blanco se lo enrollaba alrededor de la coronilla y ponía su sombrero sobre aquel manojo canado. Mi madre quería que yo siguiera con la tradición de los abuelos. Había algunas razones para tener el cabello largo: evitaba que uno fuera tartamudo y los espantos no lo molestaban. Mi mamá me trenzaba, dos trenzas porque mi cabello era abundante, esto duró hasta que cumplí siete años. Continúa leyendo Confesiones: Ak’abal